El primer mundial que recuerdo haber visto fue el de USA 94. Recuerdo algunos momentos, tanto dentro de la cancha como en mi casa. Mi familia reunida a la hora de la comida o un poco después para ver el juego de México vs Bulgaria que se alargó hasta los penales. A partir de ese mundial he tenido la oportunidad de poder ver los mundiales subsecuentes. Unos más emocionantes que otros pero siempre con la ilusión por ver a los mejores equipos enfrentarse después de cuatro años de espera.
En este próximo mundial mis ánimos han estado muy por debajo de lo presupuestado. Es curioso porque debería de ser totalmente lo opuesto dado que el mundial va a ser en México (mi país de origen), Estados Unidos (país donde actualmente radico) y Canada. Sumándole que a mis casi cuarenta años tengo más poder adquisitivo para poder ver por lo menos algún juego en un estadio. Pero la realidad es muy distinta. La FIFA decidió incrementar el número de selecciones participantes, creo que como doce equipos más, lo que ha generado tener partidos bastante mediocres, que desde mi punto de vista no son dignos de un mundial. Lo otro es que la FIFA decidió incrementar descabelladamente los precios de los tickets para los juegos. De manera descarada y casi casi hasta abusiva subieron los precios de boletos hasta 10x. Me parece una mentada de madre. Mucha gente que genuinamente le gusta el futbol, lo disfruta, lo vive, no podrán a ver un juego. Y por contrario, ya me estoy imaginando el escenario, el estadio lleno de gente que ni le interesa el futbol y nomás irá para la foto porque eso va a ser lo cool. Y todo esto me tiene un poco frustrado, molesto, decepcionado. Esta vez no me siento tan motivado. Igual voy a ver los juegos pero siento que cada vez más el pinche juego se ha vuelto un negocio.
En los últimos dos o tres años ya casi no veo futbol por lo mismo. Ya es más un negocio que un deporte. Se ha ido perdiendo la pasión. Los jugadores cada vez más mercenarios. Los aficionados cada vez más superficiales. Todo se vende (hasta los campeonatos (figurativamente o quizá no, no lo sé)). En estos momentos estoy hastiado del futbol. Que se joda la FIFA.