Mientras escribo esto te veo a mi costado izquierdo, recostada, descansando, y yo solo puedo pensar en lo afortunado que soy por tenerte y hacerme compañía.
Decidí escribir en este momento porque no es tan común que decidas estar aquí, acompañándome en una mañana calurosa como la de hoy. Y es por eso mismo, por el simple hecho de que estés aquí, que me regocijo del amor que siento por ti. Gracias por estar, gracias por todos estos años.
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| Frida durmiendo |
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