jueves, 19 de febrero de 2026

Nunca olvidaré Death Valley

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de visitar por segunda vez Death Valley National Park. Decidí que por los festejos de mi cumpleaños pasado (Enero) quería celebrar en Death Valley. Death Valley es uno de mis parques nacionales favoritos, esta dentro de mi top. Creo que la razón es por algo muy personal y me trae bonitos recuerdos. Fue el segundo parque nacional que conocí después de Yosemite

La mayoría de las personas se inclinan por bosques, montañas, playas, etc. Pocas personas consideran el desierto como un lugar donde les gustaría pasar vacaciones o peor aún celebrar un cumpleaños. A mi en cambio, el desierto me parece un lugar con misticismo. El hecho de que estes más aislado, con menos gente, es genial. Los paisajes se proyectan con colores muy vivos y los cielos son muy azules y muy despejados, y si planeas bien y vas en fechas donde no hace tanto calor (como en invierno) te la puedes pasar genial.

Esta vez decidimos hospedarnos en The Ranch que es un hotel (resort) dentro del desierto (el oasis le llaman) y claro que es mucho más caro pero como experiencia anterior (donde nos hospedamos en Olancha) nos ahorramos dos horas de ida y dos horas de vuelta de manejo todo los días, lo cual al mismo tiempo nos permitió explorar el parque muy temprano o muy tarde (aprecias atardeceres y amaneceres).

Badwater Basin visto desde Dante's view
Atardecer en Badwater Basin visto desde Dante's view

Pudimos tomar fotos, hacer varios hikes (que la primera vez que fuimos no pudimos hacer porque Frida iba con nosotros y las temperaturas eran muy altas para ella), comer en algunos restaurantes, descansar, caminar, etc.

Hike en Zabriskie Point
Hike en Zabriskie Point al amanecer

Yo haciendo hike en Zabriskie Point
Yo haciendo hike en Zabriskie Point

Badwater Basin
Badwater Basin

Me la pasé muy bien, con mi persona favorita y mi perrita. Fue sin lugar a dudas uno de mis festejos de cumpleaños más bonito.



miércoles, 21 de enero de 2026

25 aniversario de El señor de los anillos

El fin de semana pasado se proyectaron en cine las películas de El señor de los anillos por motivo de los veinticinco años del estreno de La comunidad del anillo. 

Para un fan como yo era obligación ir al cine a ver esas películas. Tuve la oportunidad de ver La comunidad del anillo hace veinticinco años en el cine, por ese entonces he de haber tenido unos catorce o quince años. Aún lo recuerdo, yo no sabía nada de esa historia en ese momento, no tenía idea de que iba, si me iba a gustar o no. Simplemente fui porque mi hermana y su novio iban ir a verla y me llevaron. 
Desde ese momento me enamoré de la historia, los personajes, los efectos, el sonido, todo. Fue algo que me sorprendió gratamente, tanto así que después conseguí las ediciones especiales extendidas y me interesé más y más por el mundo de la Tierra media de J.R.R. Tolkien.

Ahora ya veinticinco años después aquí sigo, fiel a la saga, fiel a la historia y para nada defraudado. Las películas han envejecido bastante bien, la banda sonora es increíble. No cabe duda que verlas en cine en versiones extendidas es una experiencia que un fan de la historia no debe dejar pasar. Sin dejar de mencionar que antes de cada película proyectaron un video de Peter Jackson hacía una reseña de cada película y la experiencia y vivencias al haberlas filmado.

Y pues así como hace veinticinco años un niño se maravillaba con El señor de los anillos, así veinticinco años después el adulto que soy volvía a gozar como niño. Grandioso.